VOLUNTARIADO

Voluntario es la persona que, por elección propia, dedica una parte de su tiempo a la acción solidaria y altruista con el Hospital Divina Providencia sin recibir remuneración por ello. El voluntariado, en este sentido, implica tiempo y no dinero.

Por la repercusión que tiene el voluntariado en las distintas áreas funcionales del Hospital Divina Providencia, que es una institución legalmente establecida, con valores cristiano-católicos y que trata con vidas humanas, el voluntariado debe gestionarse de forma organizada. El voluntariado no es tratado como una práctica personal, individual, testimonial o íntima. El objetivo del voluntariado es mejorar la realidad del Hospital, y hacerlo eficazmente. Frente a la improvisación y la espontaneidad, el voluntariado requiere actuar de forma organizada, uniendo fuerzas.


contacto con el paciente

Es la ayuda en la cual el voluntario mantiene una interacción directa con el paciente. En este tipo de voluntariado, se trabaja con las necesidades fisiológicas, emocionales y espirituales del paciente; y el voluntario es testigo de primera mano de la enfermedad que el enfermo padece.

Dependiendo del área de desempeño, el voluntario necesitará ciertas capacidades que respondan a las necesidades que el paciente presente. Por este motivo, el aspirante que elija mantener contacto con el paciente pasará primero por una serie de charlas de capacitación con las autoridades del Hospital Divina Providencia, de manera que la ayuda que preste el voluntario responda a las necesidades reales del paciente, su bienestar y que concuerde con la atención médica-espiritual que recibe de la institución.

Otro requisito indispensable en este tipo de voluntariado es la actitud de empatía hacia la condición del paciente y especialmente con su enfermedad. Igualmente, y más importante para el aspirante a voluntario es su actitud hacia la muerte. Los pacientes de esta institución padecen de enfermedades incurables y que les causarán una muerte inevitable. Éste es un proceso muy doloroso para el paciente, tanto emocional como físicamente, y es un proceso con el cual el voluntario tendrá contacto directo. Por este motivo, el voluntario debe evitar cuestionar al paciente sobre su enfermedad o hablar de ella, o perturbarlo con ideas acerca de la muerte. De la misma manera, el aspirante a voluntario debe estar consciente que puede presenciar en cualquier momento la agonía y/o muerte de un paciente.

Por último, el voluntario que mantiene contacto con el paciente trabajará en coordinación con el personal médico y de enfermería. Esto en mayor o menor grado dependiendo del área de voluntariado que se elija. En todo caso, el voluntario, durante su hora de trabajo, trabajará de manera autodirigida, siempre de acuerdo a las indicaciones y patrones de trabajo del Hospital Divina Providencia; y lo hará de forma individual con cada paciente al que atienda con un máximo de dos voluntarios por paciente.


sin contacto con el paciente

Es el voluntariado que se dedica a colaborar en las diferentes actividades del quehacer diario del Hospital, para facilitar las labores del personal que trabaja en la institución. En este campo, el voluntario no tiene interacción con los pacientes del Hospital y no es testigo de su enfermedad. Su ayuda facilita las actividades de los responsables del cuidado paliativo de los pacientes y de los administradores del Hospital. De igual manera, le permite al Hospital destinar sus limitados recursos financieros a la compra de los medicamentos que necesitan los pacientes.

Para cada área de desempeño, el voluntario necesitará poseer diferentes capacidades y destrezas proporcionadas por el Hospital Divina Providencia. En primer lugar, el voluntario debe conocer la estructura física del Hospital, sus áreas de trabajo y los utensilios que necesitará para desarrollar sus actividades. La responsabilidad en el uso de los bienes que proporcione el Hospital al voluntario, es otro requisito para poder servir eficientemente en este campo.

Puesto que es un área con mucho contacto entre personas, es indispensable que el aspirante mantenga una actitud de respeto y tolerancia entre sus compañeros de trabajo y hacia el personal del Hospital. Debe recordar que es parte de un equipo, y que su trabajo sólo es valioso en la medida que sepa unificar sus aportaciones con las del resto del grupo de voluntarios que no mantienen contacto con el paciente. Otra actitud que el aspirante a trabajar en este tipo de voluntariado es la de obediencia hacia las autoridades del Hospital y a las personas designadas por ellos. Esto con el objetivo de lograr una correcta gestión de los esfuerzos individuales de cada voluntario.

El trabajo en equipo es crucial en este campo del voluntariado, porque en todas las áreas de desempeño el aspirante a voluntario deberá trabajar en coordinación directa con otras personas: voluntarios y/o personal del Hospital Divina Providencia. El equipo de trabajo debe tener la capacidad de auto-dirigirse en su jornada, siempre trabajando en base a las directrices que recomiende el Hospital. La coordinación de todo el voluntariado sin contacto con el paciente y su acción conjunta serán necesarias varias veces por año, como parte de las actividades de recaudación de fondos que esta área de voluntariado ayuda a coordinar.